Jon Stewart y The Daily Show: el periodismo más crítico de EE.UU.

Es un programa cómico de TV por cable, pero ha sido considerado una de las fuerzas políticas más influyentes de los medios estadounidenses. Parodia catártica de una sociedad aletargada y crítica aguda de una clase dirigente desprestigiada, The Daily Show acaba de sumar a su lista de reconocimientos premios Emmy por mejor comedia y escritura. A Jon Stewart—el conductor de The Daily Show—lo llaman “el hombre más confiable de las noticias falsas”. (Crónica de Paul Alonso publicada en la edición de octubre 2008 de la revista Dedo Medio).

En tiempos cuando la lectoría de periódicos decrece en el mundo entero y la juventud está cada vez más desinformada en asuntos políticos, The Daily Show—el programa satírico emitido diariamente por Comedy Central—ha sabido captar a este público esquivo (y codiciado por la prensa establecida y las agencias publicitarias). Acérrimo crítico de la administración Bush, la fórmula de este espacio televisivo combina un análisis paródico y exagerado de la agenda noticiosa norteamericana e internacional, una cobertura electoral que hurga en las contradicciones de los políticos, entrevistas que dejan huella en la opinión pública, corresponsales avezados de tintes surrealistas y el descarado talento de un comediante comprobado. Desde 1999, Jon Stewart es el conductor de The Daily Show y, según una encuesta de 2007 del Pew Research Center, es también uno de los periodistas más admirados en Estados Unidos. El único problema es que no es periodista ni le interesa serlo.

Stewart describe su trabajo como “tirar escupitajos desde la parte de atrás de la habitación” y dice que la función de su programa no es informar, sino entretener. Ha entrevistado a personajes como Bill Clinton, Barack Obama, John McCain, al ex–presidente mexicano, Vicente Fox, y al actual mandatario de Bolivia. A Evo Morales le preguntó: “Su historia es remarcable. ¿Cómo un agricultor pobre, sin altos estudios, puede llegar a ser el presidente de su país?” Morales respondió: “Todos tenemos derechos… Los indígenas también pueden ser presidentes”. Y Stewart dijo: “En Norteamérica todo está arreglado para que esto no suceda”.

Mientras la separación entre periodismo y entretenimiento se ha vuelto borrosa y lo relevante es relegado ante el circo de la farándula, The Daily Show hace una crítica directa a los medios y a los programas periodísticos. La línea editorial de las cadenas Fox, MSNBC y CNN son blancos recurrentes. A pesar del abanderamiento de ética y servicio público por parte de estos medios tradicionales, su cobertura gobiernista da preferencia al sensacionalismo irrelevante, al culto de celebridades o al área más decadente del espectáculo y la farándula. Hasta tal punto que The Daily Show ha tenido que asumir las funciones de un periodismo crítico escaso en los medios masivos norteamericanos. Esto quedó claro cuando Jon Stewart se presentó como invitado en 2004 en el programa de debate Crossfire de CNN y les pidió ante cámaras que “dejaran de lastimar a Estados Unidos”. A los reputados conductores de Crossfire –Tucker Carlson y Paul Begala– los llamó en sus narices “gacetilleros partidistas”. Esta presentación se convirtió en uno de los videos más vistos de Internet.

Durante esa entrevista, Stewart atacó al programa Crossfire y explicó cómo éste había fallado en su responsabilidad de informar sobre política al público. Por su parte, los conductores se defendieron criticando la entrevista que Stewart realizó al entonces candidato presidencial John Kerry. Y Stewart les aclaró: “Los medios están en una situación funesta si tienen que buscar sus pistas de integridad en los programas cómicos… ¡Tú estás en CNN! En Comedy Central, el show que sale antes que yo es de muñecos que hacen llamadas telefónicas de joda. ¿Qué diablos está mal contigo?” Entonces, el conductor se quejó: “No estás siendo gracioso”. Y Stewart dijo: “Lo sé, pero mañana volveré a ser gracioso, en cambio tu programa seguirá siendo una porquería”. En enero de 2005, CNN anunció que cancelaba el programa Crossfire.

¿Quién es Jon Stewart?

Antes que nada, no utiliza su nombre real: Jonathan Stuart Leibowitz. Es de familia judía. Odió el colegio donde tocó la trompeta y fue elegido el alumno con “mejor sentido del humor”. Estudió psicología y jugó en el equipo de fútbol. Perteneció a una fraternidad –Pi Kappa Alphaz– pero fue inhabilitado por oponerse a los abusos del grupo. Dice que fue “miserable en la universidad”. Trabajó como obrero de construcción, titiritero para niños discapacitados, asistente de entrenador de fútbol en un colegio y lavaplatos, mientras trataba de hacerse espacio en el circuito de comedia de Nueva York.

En 1987 hizo su debut en The Bitter End –el mismo club de comedia donde empezó su admirado Woody Allen. No le fue mal y lo contrataron para conducir algunos programas de TV. Para 1993 tuvo su propio programa en MTV: The Jon Stewart Show fue el primer espectáculo de este canal que se convirtió en un éxito inmediato, liderando la sintonía solo después de Beavis & Butthead. Stewart ya estaba en la escena mediática norteamericana para quedarse e incluso David Letterman era uno de sus admiradores. Pero su voz definitiva llegó en 1999 cuando reemplazó a Craig Kilborn como conductor de The Daily Show en Comedy Central.

Desde entonces critica la política y los medios norteamericanos desde, como dicen sus detractores, “la cómoda postura de su espacio de noticias falsas”. Y él lo acepta. “La misma debilidad que me llevó a hacer comedia es la que está presente en mi programa”, dice, y se refiere a esa irreverente lucidez que nos hace reír. Ha sido nominado a varios reconocimientos periodísticos y ha ganado ya dos premios Peabody por su cobertura sobre elecciones presidenciales (tituladas Indecisión 2000 y 2004), en las cuales puso al descubierto de manera hilarante las contradicciones oportunistas de los aspirantes al poder.

Stewart no es ajeno a las tentaciones del show-business. Ha presentado dos veces los Grammy y también los Premios Óscar. Es coautor de los bestseller NAKED PICTURES OF FAMOUS PEOPLE (1998) y AMERICA (THE BOOK): A CITIZEN’S GUIDE TO DEMOCRACY INACTION (2004), una parodia de la cultura política norteamericana a modo de texto escolar. Según la revista Forbes gana 14 millones de dólares al año.

Las verdad de las mentiras

Algunos le llaman “política posmoderna” al tipo de discurso como el que The Daily Show introduce en la esfera pública. No hay duda de que tiene impacto y que cumple una función social. Es una catarsis colectiva que fue intensificada en el aspecto político luego de los atentados del 11 de setiembre, y que condensa la insatisfacción de ciertos sectores liberales y su repulsión ante la invasión de Irak. Pero también cumple un rol educativo: para entender las bromas es necesario manejar los códigos, por lo que los espectadores deben estar medianamente informados para compartir la risa. Y esa carcajada inteligente siempre ha sido un arma poderosa para interpelar al poder. En ese espacio lúdico, suelen esconderse verdaderos rostros y contradicciones de la sociedad.

En Estados Unidos, The Daily Show no está solo en su rol satírico. Comediantes como Stephen Colbert (de The Colbert Report), el documentalista Michael Moore, o The Onion, The American Finest Source (un periódico de noticias falsas creado en 1988) también han asumido (o mantenido) una visión crítica, entretenida y progresista. De esta manera, se han alejado del previo estereotipo de intelectuales solemnes de tinte liberal que antes monopolizaban los medios. Y es por eso quizá que The Daily Show ha llegado a audiencias de 1.5 millones de personas (dos tercios de ellos jóvenes entre 18 y 34 años). “Mi única habilidad es escribir bromas”, dice Stewart. “Como con cualquier talento que uno tiene, finalmente quieres aplicarlo en algo que te importa. De otra manera, sólo estás masturbándote en una caja… lo cual, viéndolo bien, también tiene sus ventajas”.

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3 comentarios

Archivado bajo Crónicas, Ensayo

3 Respuestas a “Jon Stewart y The Daily Show: el periodismo más crítico de EE.UU.

  1. vanessa

    Cool Paul – I’m addicted to him and to the Colbert Report.
    Besos,
    vanessa

  2. Pingback: The Daily Show | El vol de l'home ocell

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