Mujeres del nuevo cine peruano

La Teta Asustada, de la peruana Claudia Llosa, ganó el Oso de Oro en Berlín

La Teta Asustada, de la peruana Claudia Llosa, ganó el Oso de Oro en Berlín

El Oso de Oro obtenido por la directora peruana Claudia Llosa en el Festival Internacional de Cine de Berlín este año quizá no es sólo un síntoma de su talento, sino también el punto álgido de una realidad: hay varias mujeres peruanas haciendo cine por el mundo. Marianela Vega y Gabriela Yepes son dos. Para ellas, el cine y la sociedad peruana han cambiado notoriamente en las últimas décadas. (Artículo de Paul Alonso publicado en el Nuevo Herald de Miami en mayo, 2009)

“La teta asustada” es la película con la que la cineasta Claudia Llosa y su actriz principal, Magaly Solier, se consagraron en la Berlinale. La historia está basada en una enfermedad que se trasmite por la leche materna de las mujeres que fueron violadas o maltratadas durante la guerra interna en el Perú. Como sucede luego de los periodos traumáticos—como los últimos veinte años del siglo veinte en el Perú—el arte comienza a recuperar la memoria. Este proceso también ha destapado una creciente presencia femenina en el mundo del cine peruano.

“Claudia representa a una nueva generación de cineastas peruanos con una forma distinta de acercarse al cine”, dice Marianela Vega, directora de Conversaciones II, un cortometraje premiado internacionalmente sobre las decisiones que han enfrentado tres generaciones de mujeres en el Perú. “Hay por lo menos diez directoras peruanas en la actualidad que están terminando sus maestrías en dirección de cine en el extranjero y el impacto se verá en los próximos años”, agrega.

Marianela Vega es directora de Conversaciones 2 y Payasos

Marianela Vega es directora de Conversaciones 2 y Payasos

Para Gabriela Yepes, directora de “Danzak”—un filme ambientado en los Andes y premiado en Estados Unidos, Rumania, Perú y Brasil—, ahora hay muchas más oportunidades de perfeccionamiento profesional para ambos géneros. “Existe toda una generación de cineastas que se fueron a Estados Unidos o Europa para estudiar y conocer más. Gracias a estas nuevas oportunidades, por primera vez, muchas mujeres también se fueron. Esto coincidió con los cambios de la sociedad peruana que ya no exige que te cases y tengas hijos antes de los veinticinco años con la misma presión de antes”, explica Yepes sobre los cineastas de su generación.

Los avances tecnológicos han sido indispensables para las jóvenes directoras. “El abaratamiento de equipos y software ha permitido que un cineasta no tenga que sacrificarse y grabar en 16mm o 35mm, sino que puede hacerlo en digital. Yo no me hubiera atrevido a trabajar en celuloide de no haberlo hecho en digital durante ocho años”, dice Yepes. Sin embargo, también considera que hay trabas en el cine peruano que siguen igual: el cuello de botella de la distribución, el monopolio de los estudios estadounidenses en las salas peruanas, los pocos subsidios, la inexistencia de un mercado interno, la piratería.

Al mismo tiempo, según Yepes, “el cine peruano es un mundo pequeño y uno puede sentirse asfixiado rápidamente. No hay condiciones que permitan ganarse la vida como cineasta. Ni siquiera tenemos un sindicato que nos otorgue seguridad social. Hay que trabajar en otras cosas—publicidad, televisión, enseñar—para hacer cine. Termina siendo un acto de fe más que una profesión”.

Danzak es la película de Gabriela Yepes premiada internacionalmente

Danzak es la película de Gabriela Yepes premiada internacionalmente

Quizá por eso los jóvenes cineastas se van del país. Vega ha tenido que lidiar con los mismos problemas. Y por eso el post-grado fue una buena alternativa: “He tenido la oportunidad de aprender haciendo, con acceso ilimitado a equipos, cámaras de cine, luces, islas de edición. Ha sido una ventana para ver cómo funciona el proceso completo: desde obtener financiamiento hasta la distribución”.

Nos explica el proceso con relación a un cortometraje: “Uno envía su corto a 20 festivales, y te eligen en cinco. Los premios ayudan, sobre todo si son económicos, para financiar nuevas producciones o para pagar deudas anteriores. Además, aquí en Estados Unidos existen varias distribuidoras independientes. El alcance no es masivo, pero llega a mayor cantidad de gente. Cada corto es como una carta de presentación que demuestra lo que un director puede lograr, y lo que tiene que decir, su voz, su estilo”.

Ambas cineastas limeñas, graduadas de la escuela de cine de la Universidad de Texas en Austin, coinciden en que la meta esencial es consolidar un estilo y tener claro qué tipo de historias quieren contar. Ahora, Yepes trabaja en un proyecto de largometraje documental sobre el impacto del cambio climático en las comunidades de alpaqueros de Cusco, mientras que Vega está a punto de presentar “Payasos”, su versión fílmica de un cuento del escritor peruano Daniel Alarcón. Y es cierto, algo ha cambiado en el cine y la sociedad peruana, pero, como dice Vega: “aún es difícil hacer generalizaciones cuando se producen tan pocas películas al año”.

1 comentario

Archivado bajo Crónicas, Entrevistas

Una respuesta a “Mujeres del nuevo cine peruano

  1. Miguel Figueroa chávez.

    ¿ cúal es el proceso regular para enviar un corto peruano a un festival internacional? y ¿Qué estándares de calidad técnica, escritura y tiempos píden como requisitos ara poder ser considerados como revisables? ¿Existe en el Perú una institución que revise previamente los guiones para su análisis y opinión? Por favor enviarme pronta respuesta.
    Atte.
    Lic.Miguel Ángel Figueroa chävez.

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